Las sirenas:
Me dirigí hacia mi quinto destino cuando de repente vi a lo lejos seres que parecían ser sirenas en la costa.
Según cuentan las sirenas son muy peligrosas, ya que mediante su canto pueden ser capaces de borrarte la memoria si no sienten que llaman la atención al que pasa por su lado.
Solo tenía una opción y era concentrarme y cantar a la vez que ellas para que así la fuerza de mi canto fuera mayor que la suya.
Poco a poco nos íbamos acercando cada vez más a la costa y a escasos metros de llegar ya se podía percibir la atención de las sirenas hacia nuestro barco, entonces mi comandante y yo nos pusimos a cantar lo más concentrados que pudimos hasta conseguir sobrepasarlas, mi comandante no pudo concentrarse lo suficiente y acabó perdiendo la memoria.
La maga Circe:
Tras una gran tempestad llegué a la isla Eea.
Mis acompañantes y yo estábamos muy cansados y teníamos tanta hambre que lo único que queríamos era encontrar un lugar donde poder dormir decentemente tras haber dormido días y días en malas situaciones.
Anduvimos durante unos minutos y encontramos un castillo con un aspecto que no transmitía mucha confianza, pero era nuestra única opción y quisimos probar a ver si nos prestaban una cama donde dormir.
El castillo tenía un grande jardín que se podía ver desde la gran verja de la entrada, en él se podía ver como había criaturas extrañas,lobos,cuervos...
Llamamos al timbre y la gran verja se abrió automáticamente, continuamos sigilosamente por un camino que llevaba a la puerta principal del castillo, se abrió la puerta y nos recibió una mujer anciana que parecía ser muy amable.
Le preguntamos que si nos podía dar una cama por una noche para poder dormir, ella nos dijo que sí, nos dio de comer, una comida con la que fue muy generosa y nos preparó un gran banquete para nosotros solos con una extraña bebida que tenía un sabor muy extraño, parecido a algún producto químico.
A la mañana siguiente me desperté casi sin visión y conforme fueron pasando las horas la fui perdiendo del todo.
Finalmente descubrí que había sido la mujer, que le llamaban la bruja de Circe que detestaba que gente nueva llegara a la isla, por lo tanto optó por verter una de sus tantas pócimas en mi bebida.
Nos fuimos corriendo dejando de lado la isla de Eea y yendo hacia nuestro próximo destino.
El cíclope
Como ya era costumbre estábamos a punto de llegar a otro de nuestros destinos,allí nos refugiamos en una cueva ya que hacía mucho frío y estaba nevando.
Pasamos allí media noche , hasta que escuchamos un rugido de un animal muy grande, era el famoso cíclope del que tanta gente hablaba, lo que hicimos fue clavar un gran palo afilado en su único ojo de manera que se quedó ciego, pero era un ser tan resistible y con un oído y olfato tan refinado que siguió insistiendo.
Tuvimos la gran idea de salir de la cueva agarrados a las ovejas que salían y entrabas durante todo el día. Y esta fue nuestra aventura de la isla del cíclope.

Está bien contado desde un punto de vista narrativo y lingüístico, pero hay algunos aspectos mejorables:
ResponderEliminar- No has traído el relato a la actualidad, por lo que no hay demasiada originalidad. Además, aunque has adjuntado una foto del mapa, debías identificar tales lugares con los emplazamientos que tienen actualmente.
- El orden del viaje es justo al revés: primero el Cíclope; por último, las sirenas.
- Trata de utilizar frases más breves separadas por puntos. Algunos párrafos carecen de pausas largas.
- También hay una falta de ortografía: ver cómo (interrogativa indirecta)